Juego de la lluvia

Damos palmadas con un dedo, luego dos, tres… hasta cinco. A continuación lo hacemos igual pero de forma decreciente. Lo repetimos dos o tres veces para que nos quede un referente de intensidad de sonido.

Haremos que un niño se gire de espaldas, la maestra muestra un determinado número de dedos al resto de alumnos y damos palmadas con esa cantidad. El niño que no mira ha de adivinar con cuántos dedos se están haciendo las palmadas. A parte de la magnitud, éste niño también está trabajando las “estimaciones” y el resto de niños la cardinalidad entre otras variables.