Principio de orden estable

El aprendizaje de la serie numérica es básica para poder utilizarla después desde un punto de vista numérico. La serie numérica siempre sigue un mismo orden lógico, constante, estable.

Si contamos de uno en uno (n + 1), siempre es igual (1, 2, 3, 4…). Los niños cuando comienzan a construirla suelen recitarla “1, 2, 3, 8, 14...” diciendo simplemente números que les resultan familiares. Aparte de no tener todavía construida la serie numérica tampoco son conscientes que para contar algo, esa serie numérica sigue siempre un “orden estable”. También sería aplicable este “orden estable” cuando utilizamos el (n – 1), (n + 10) o (n – 10).

Resulta muy importante trabajar esta variable desde todas estas sucesiones. El principio de orden estable es una de las variables que más hemos de trabajar en infantil ya que sobre ella construiremos las demás.

Hay que tener en cuenta que las palabras-numero del 0 al 15 en castellano, 0 al 20 en catalán o valenciano, se han de memorizar sin más. Pero a partir de estos últimos ya se pueden “construir” pues nos apoyamos en la conciencia fonológica (diez y seis, diez y siete…, vint i u, vint i dos…). En general lo recomendable es tratar de memorizar del 0 al 20 y a partir de este crear conciencia fonológica incidiendo en la raíz de las palabras “cua…reinta” (“cua” nos chiva que es “cuatro”).

En el desarrollo y construcción de la cadena verbal hay cinco niveles de evolución:

1) El rosario. Nos encontramos ante una repetición numérica sin significado para los niños. En realidad lo que ocurre es que no se dan cuenta que se trata de palabras distintas con lo cual no puede establecer correspondencias término a término entre los números y los objetos a contar. Para ellos es como una canción (unodostrescuatro...)
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2) Cadena continua. En este momento ya se produce una separación entre las palabras-número, con capacidad para asociarlas a objetos aunque siendo necesario comenzar a contar desde el número 1. Cuando los alumnos cuentan a los compañeros que han venido a clase por ejemplo.

3) Cadena de eslabones. En esta fase el niño ya puede decir la palabra-número siguiente a otra dada. Antes de llegar a la “cadena de eslabones” los niños son incapaces de seguir contando a partir de un número cualquiera que les digamos. Si decimos por ejemplo “6” algunos siguen la estrategia de decir en voz baja (1, 2, 3, 4, 5, 6) y luego ya la elevan continuando (7, 8, 9…). “Romper la cadena de eslabones” es una de las cuestiones que más han de ser trabajadas pues nos va a resultar imprescindible cuando contamos los elementos de un conjunto y por la razón que sea nos paramos durante unos instantes, cuando combinamos los números a partir del 20, para realizar las sumas (por ejemplo cuando sumamos 4 + 3 cogemos el más grande y a partir de éste le añadimos el otro número), para las restas (en la resta 7 – 4, contamos “desde” el cuatro “hasta” el siete)…

4) Cadena de números. Es aquí donde se unen los significados de la secuencia de contar y del principio de cardinalidad. Podrán entre otras cosas contar números con límites inferior y superior: “cuenta del 5 al 12”.

5) Cadena bidireccional. Nos encontramos en el nivel más alto de elaboración de la secuencia numérica: ahora es bidireccional y seriada. Esta última etapa responde a la concepción piagetiana de la clase y la serie (1<(1+1)<(1+1+1)...). Pueden contar hacia delante, hacia detrás, con límites superiores e inferiores…