Cohete espacial

Contamos en orden inverso del 10 al 0. Al llegar a 0 despega el cohete.

Podemos llevar a cabo esta actividad de manera simbólica, realizando el despegue imaginario con la mano, o con soporte audiovisual del juego "Escola d'astronautes".

Cuento con suspense

Vamos señalando los niños y van diciendo las palabras número, pero después de decir dos o tres seguidos nos paramos uno o dos segundos, sigo señalando y han de seguir contando.

El caballo veloz

Por equipos vamos pasando el dedo a cierta velocidad a modo de un caballo en una carrera, comenzando nosotros por el cero y continuando ellos de uno en uno hasta que algún miembro del equipo se equivoca.

Apuntamos en la pizarra cada equipo hasta donde ha llegado y luego comparamos los números para ver cuál ha ganado. Dejaremos escrito en algún lado visible el record de cada equipo y el absoluto.

Si hay algún alumno muy por debajo de nivel deberemos ayudarle para no generar malestar entre sus compañeros.

Escuela de Astronautas

Elaboramos un panel negro en el que situamos los planetas del sistema solar.

En unos cohetes espaciales colocamos las caras de los niños de forma individual de forma que cuando sean capaces de contar correctamente en forma descendente de 0 a 10 situaremos su cohete en el panel. Por otro lado haremos un carnet de aprendiz de astronauta en el que figura su nombre y fotografía por la cara anterior y una serie de estrellas por la posterior. Todo el material (planetas, cohetes y carnés) va pintado con pintura fluorescente.

Fernando Alonso

En las rutinas de la mañana, sentados en círculo nos vamos pasando un coche diciendo el número que corresponde. Los maestros también jugamos.

Podemos simplemente contar cuántos niños/as han venido, pero es más divertido simular que es un circuito y ver hasta qué número llegamos o cuántas vueltas es capaz de dar sin que nos equivoquemos.

Otra opción es contar cuántos segundos nos cuesta dar una vuelta, dos, tres… y de paso introducimos el reloj como instrumento de medida del tiempo. También podemos anotar nuestros records.

Seguimos

Esta actividad consiste en contar a partir de un límite inferior dado. Nombramos un número y han de seguir contando (tres o cuatro números más y los interrumpimos para decir otro).

Se puede practicar también con variaciones en la presentación del número, por ejemplo, enseñando el número escrito.

Seguimos y paramos

Desde un límite inferior a uno superior. Le digo a un niño que cuente desde 3 hasta 8, si se lo sabe este le dice a su compañero que cuente desde… (hemos de ayudarles porque todavía no tienen sentido del valor de los números y pueden dar respuesta como: “desde 8 hasta 5” o simplemente que no puedan inventárselos”), y así se van pasando el juego.

¡Ahora yo!

A partir del número que digamos, cualquiera de los presentes puede decir el número siguiente a la vez que se levanta de la silla, pero con una condición: si nos levantamos dos a la vez hemos de comenzar de nuevo.

Se puede hacer de forma que vayamos consolidando decenas, es decir, comenzamos por el cero y si llegamos al 14, luego comenzaremos desde el 10.

Cada vez que juguemos a este juego anotaremos dónde nos hemos quedado, a ver si en unas cuantas sesiones somos capaces de llegar a 100.

¡No nos engañarás!

La maestra va dejando caer objetos, sus nombres, etc., mientras los niños van contando, y se va parando uno o dos segundos entre número y número. Luego se va espaciando más este tiempo. Se puede intentar que se equivoquen, engañarlos acelerando y frenando la frecuencia con que se dejan caer los objetos. Una vez hecho varias veces pueden hacer ellos de maestra que intenta que los alumnos se equivoquen.

“Ja no canta el capellà”

Canción en valenciano para trabajar el orden inverso.