Alquiler de juguetes

En la tienda de alquiler de juguetes hay una zona con números más pequeños para alquilar con monedas. Repartiremos un pequeño monedero a cada niño/a que tendrá su nombre.

Juego de la lluvia

Damos palmadas con un dedo, luego dos, tres… hasta cinco. A continuación lo hacemos igual pero de forma decreciente. Lo repetimos dos o tres veces para que nos quede un referente de intensidad de sonido.

Haremos que un niño se gire de espaldas, la maestra muestra un determinado número de dedos al resto de alumnos y damos palmadas con esa cantidad. El niño que no mira ha de adivinar con cuántos dedos se están haciendo las palmadas. A parte de la magnitud, éste niño también está trabajando las “estimaciones” y el resto de niños la cardinalidad entre otras variables.

Juego de las caras

Presentamos imágenes con rostros de personas y...

- Tapamos las dos caras y les diremos que han de acertar la edad de los personajes que hemos tapado, de forma que nos digan qué numero es más grande (comparación entre números). Al destaparlo y comprobarlo (magnitud).
- Dejamos a la vista las caras y uno sólo de los números. Nos han de decir a quién pertenece (magnitud).
- Se pueden poner más caras y más números.

Juegos de subitización

Mostramos varios puntos durante un solo segundo y han de reconocer la cantidad. Los números han de ser bajos, hasta el seis o siete. Esta habilidad si se trabaja puede incrementarse notablemente pero no es demasiado relevante. Con cantidades de puntos, o elementos mostrados más altas estaremos trabajando “las estimaciones”.

Llenar cuadros de color

Una vez expresada de forma oral la serie numérica (principio de orden estable), y como no existe conteo de elementos (cardinalidad), el hecho de localizar el número al que hemos llegado porque “sabemos más o menos por dónde está”, trazar una raya y pintar, le estamos dando valor a ese número.

Una vez pintada la columna, vemos de forma visual su valor, la magnitud de ese número. Podemos construir esta gráfica sobre un papel continuo. En ambos lados es práctico situar una cinta métrica y con una regla larga ir haciendo las rayas.

Localizamos hojas

A partir de un libro o catálogo de juguetes cuyas hojas estén numeradas, les diremos que busquen la hoja… 12, etc., de forma que veamos quién es más rápido. Trabajaremos la magnitud si no producimos un conteo en busca del número sino “saltos” de grupos de hojas para llegar más pronto a él.

¡Más grande!

Decimos un número y señalamos a un niño para que diga otro más grande. Si el número es mucho más grande podemos pedirle que sea “solo un poco más grande”, para evitar que digamos por ejemplo el 8 y a continuación nos digan 1000. Intentaremos llegar del 0 al 100.

Variantes de esta actividad:

¡Más pequeño!
Igual que el ejercicio anterior pero de forma descendente. Es mucho más complicado.

¡Más grande o más pequeño!
Similar a los anteriores pero iremos alternando.